Nadie se dio cuenta que un rinconcito de ese hermoso lugar. Había un nene en silla de ruedas y una señora (que supongo que era la madre).
Verlos acostados jugando era tierno. Me levantó el ánimo. Era algo gratificante saber que el niño podía ser feliz a pesar de sus limitaciones.
En fin. Shiny happy people
No hay comentarios:
Publicar un comentario