A veces uno se siente, lejano a la vida, ¿Me explico?. Uno siente que vive, pero que no vive realmente, si no, que es testigo de lo que pasa y que no tiene ningún tipo de acción sobre los hechos que ocurren. No es partícipe, solo un observador.
A veces me siento un observador. Lo digo de modo melancólico, no vaya a ser que crean que me alegro de a veces sentirme así. Es una sensación rara, triste y parece ser una de las ramas que conllevarían a deprimir a cualquiera.
Uno tiende a deprimirse. Pero yo me veo propenso a hacerlo, lo veo necesario, no me quejo. Soy sumiso a la melancolía, me libera (y a la vez me enjaula). Todo por vos. Me siento observador, porque recuerdo nuestras oportunidades pero no puedo hacer nada con eso y por más que piense en un futuro, solo soy observador, son acciones que aún no se han llevado acabo y eso me desanima. Que triste, ¿No?.
Insisto, sentimentalmente, me libera. Pero... ¿Es así?.
Y si esta libertad me enjaula, me gustaría que vivas esta prisión conmigo.
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